¿Qué es la lipodistrofia?
La lipodistrofia es un síndrome que engloba varios síntomas. Se trata de una serie de efectos adversos relacionados con la forma en que nuestro organismo procesa las grasas y los azúcares.
¿A quién afecta?
Tanto hombres como mujeres y niños de distintos orígenes étnicos han desarrollado lipodistrofia, pero en cada persona puede manifestarse de forma distinta. Según el Grupo de Estudio de Alteraciones Metabólicas, la lipodistrofia afectaría, aproximadamente, a un 30% de las personas en tratamiento anti-VIH en España.
Es difícil de prever y no hay ninguna prueba que pueda ayudar a saber quién va a experimentar qué síntomas. Por ello, es importante prevenir su aparición o detectarla pronto. Hoy en día, se pueden tomar diferentes medidas para prevenirla, consulta a tu médico.
¿Qué es la lipoatrofia?
Es la pérdida de grasa subcutánea, es decir, la que se encuentra justo por debajo de la piel. La lipoatrofia puede afectar a todo el cuerpo, pero en general es más visible en las piernas, los brazos, las nalgas y principalmente en la cara.
¿Qué es la lipohipertrofia?
La acumulación de grasa anómala recibe el nombre de lipohipertrofia, aunque habitualmente nos referimos a ella como hipertrofia.
Es habitual que estos cúmulos de grasa se desarrollen en puntos como en el pecho (tanto de hombres como de mujeres), en el cuello o en la parte alta de la espalda (coloquialmente conocida como jiba de búfalo), aunque también puede ocurrir que se desarrolle en el interior del abdomen, entre los órganos. Puede llegar a presionarlos causando una sensación de hinchazón, y actos como sentarse, comer o respirar pueden ser muy incómodos.
También puede conllevar aumentos de grasas o lípidos en sangre (colesterol y triglicéridos), aumentos de azúcar en sangre (glucosa) y desarrollo de resistencia a la insulina que, en ocasiones, puede derivar en la aparición de un tipo de diabetes, llamada mellitus o de tipo 2, que en la población general se relaciona con la obesidad.
¿Cómo puedo saber si tengo lipoatrofia?
Control visual. Puedes mirarte con atención al espejo o hacerte fotos a menudo. En caso de advertir algún cambio, es importante que lo pongas en conocimiento de tu médico. Además, puedes preguntarle en tus visitas periódicas si estás notando algún cambio.
El primer síntoma en la cara suele ser un ligero hundimiento de las mejillas. En los brazos y piernas, las venas empiezan a verse más.
Pruebas de medición de grasa. Los centros sanitarios tienen dispositivos de medición, que emplean para otros fines, pero que pueden también ofrecer una imagen de la distribución de las grasas en el cuerpo.
Es útil en la detección precoz de la lipoatrofia, sobre todo en piernas y brazos, pues se pueden percibir pequeños cambios, antes incluso de que tú lo notes o le des importancia.
Hacerse un escaneado DEXA antes de iniciar el tratamiento antirretroviral permitirá más adelante ver si se están produciendo cambios. Según la opinión de muchos expertos, todas las personas con VIH de manera ideal deberían poder acceder a ello, pero no todos los centros estarían dispuestos a implementarlo, principalmente por razones económicas.
¿Qué complicaciones tiene la lipoatrofia?
Tener lipoatrofia en las nalgas puede llegar a dificultar el permanecer sentado durante mucho tiempo por el dolor que causa la ausencia de grasa.
La lipoatrofia en la cara es uno de los efectos que, hoy en día, sigue causando más estigma y discriminación. En general, la esqueletización del rostro es percibida como síntoma de enfermedad.
¿Qué complicaciones tiene la hipertrofia?
A veces, la hipertrofia provoca que la grasa comprima los órganos internos y dificulta las funciones vitales como la respiración o la ingestión de alimentos.
También se puede acumular grasa en los pechos tanto de hombres como de mujeres. La concentración de grandes cantidades en el cuello y la parte alta de la espalda (zona dorsocervical) se llama jiba de búfalo, coloquialmente, y también puede ser incapacitante.
Por otro lado, con el aumento de la glucosa y los lípidos en sangre, se pueden desarrollar enfermedades como el colesterol y la diabetes, por lo que es primordial hacerse análisis.