La lipoatrofia es la pérdida de grasa subcutánea, es decir, la que se encuentra justo por debajo de la piel. La lipoatrofia puede afectar a todo el cuerpo, pero en general es más visible en las piernas, los brazos, las nalgas y principalmente en la cara.
Clasificación de la lipoatrofia facial
Un grupo de investigadores expertos en lipodistrofia, que incluye a médicos y cirujanos, ha elaborado una clasificación que permite identificar los cambios en la cara visualmente. Quizá te pueda resultar útil.

Grado 0
Es el grado de la normalidad. En condiciones normales, la piel de la zona del pómulo hace una leve protuberancia desde el borde de la zona del ojo hasta el pliegue formado por la mejilla y la nariz -pliegue nasogeniano-.

Grado 1
Es el grado más leve. La persona afectada por este grado presenta un aplanamiento del pómulo -región malar- como consecuencia de la pérdida de la grasa subcutánea -grasa
malar-. El efecto sería similar al que se observa en una persona delgada o con poco pómulo.

Grado 2
Es el grado intermedio. La pérdida de la grasa produce un aplanamiento pronunciado del pómulo; la piel se adapta al relieve del hueso, lo que provoca un hundimiento o depresión en la mejilla.

Grado 3
Es el grado de afección más grave. Aparecen los mismos signos que en los grado 1 y 2, pero además, debido a la ausencia casi total de la grasa subcutánea, la piel se adapta todavía más a las estructuras óseas y musculares, lo cual hace que el hundimiento en la mejilla sea mayor y que las estructuras anatómicas de la cara se hagan visibles -esqueletización-.